Cenáculo Gnóstico

Fraternidad de discípulos gnósticos con espíritu ecuménico en el Kristos Cósmico


La razón por la que he elegido este tema es la de que he
recibido abundante información y deseo compartirla con vosotros.
Hay momentos en nuestras vidas en los que Dios se da cuenta de que
lo que vamos a experimentar está por encima de lo que podemos
soportar, y nos echa una mano. En esos momentos de profundo dolor,
Su divina presencia siempre ilumina la oscuridad, porque Él derrama
luz en nuestras vidas, que nos da claridad y comprensión. Para la mayor
parte de nosotros, la muerte y la agonía de un ser querido puede
convertirse en uno de esos momentos. Una de las más obvias razones
para ello puede ser la de que, a lo largo de nuestras vidas, nos vemos
muy afectados por lo "desconocido." Las personas que no han estudiado
ninguna, filosofía similar a la nuestra y que, frecuentemente, son religiosos,
hay miedo al considerar la muerte y la agonía que la acompaña.
A la mayor parte, lo desconocido les da miedo y por ello es comprensible
que esos asuntos relativos a la muerte física y a la agonía les causen temor.

Levantad la mano quienes hayan experimentado la muerte
de alguien. Y ¿qué pregunta o preguntas creasteis en vuestras mentes sobre este asunto?

En mi línea de trabajo físico, como profesional del cuidado
de la salud, he descubierto que la gente tiende a hacerme siempre
las mismas preguntas con relación a la muerte. Las seis preguntas
más corrientes sobre la muerte física y que la rodean
de incertidumbre y temor son las siguientes:

1. - ¿Sufrirá el sujeto?
2. - ¿Adónde irá cuando muera?
3. - ¿Recibirá la retribución prometida?
4. - ¿Seguirá pudiendo conducir a los niños por el sendero correcto?
5. - ¿Se romperá todo contacto con el fallecido?
6. - Y, en todo caso, ¿a qué se parece la muerte?


Espero que, tras estas tres conferencias, quienes entre los
presentes se hacen estas preguntas, puedan ver respondidas
algunas de ellas. Así que, empecemos.

Cada hombre, si responde a la manera de pensar normal en
nuestra sociedad, tiene su idea sobre lo que sean la muerte y
la agonía, Quizás no hay, en términos generales, asunto más rodeado
de supersticiones y de incomprensión que éste de la muerte. Si hay
algo que este mundo debería conocer, que no conoce pero que desearía
conocer es el proceso en el cual y por el cual un habitante de este plano
de conciencia abandona el cuerpo físico para convertirse en habitante
del siguiente plano, el plano etérico. Hago esta afirmación porque la
mayor parte de nuestra raza humana aún no se ha desarrollado lo
suficiente para comprender qué es la vida, ni la fuente de donde
procede este átomo que se desarrolla a sí mismo.

¿Cuántos de vosotros habéis leído "El Concepto rosacruz del Cosmos"
de Max Heindel? Bien. Muchos. Eso me dice que podré saltarme
algunas partes y que podréis seguirme fácilmente.

Según ese libro, desde el punto de vista rosacruz, la muerte
no es sino el paso del espíritu a una esfera mayor y, si queréis,
un nacimiento. Al final de esta vida, el Ego ha de asimilar lo que
ha experimentado y, con el fin de extraer lo mejor de sus
experiencias, empieza el proceso de su muerte física. Así que
la muerte, tal como la define Max Heindel, es la salida del Espíritu,
de la carne que lo cubre. Ese Espíritu lleva a cabo su salida
durante los tres días y medio siguientes a la muerte física
y clínica. Y la muerte no es completa hasta que ese proceso se completa.

Creo que esta definición de la muerte es simplista por
naturaleza, pues yo también sé que es completamente imposible
para el ser humano comprender el cambio en el que se produce
la muerte, si no sabe que cada individuo posee una forma
espiritual, compuesta de átomos etéricos, y que es tan material
como el vestido de carne visible y tangible. Tratemos, pues, de estos puntos.

Se me ha asegurado por versados en física que toda la vida se
basa en el átomo y que, más allá, adquiere la forma etérica.
Sabemos, por ejemplo, que cada átomo de cada grano de arena
que forma las orillas del océano, cada semilla y cada planta y
cada árbol y cada molécula de tierra que cubre las áridas piedras
formando la masa rocosa, y cada gota de agua que fluye en los ríos
tienen forma etérica. Y, además, creemos que en y a través del
éter, circulan la luz y la electricidad y toda clase de radiaciones.

Los científicos nos dicen también que lo etérico, para crecer,
necesita una cubierta de materia de inferior vibración, lo mismo
que la semilla plantada en la tierra y que, en esa cubierta
exterior crece y alcanza un mayor desarrollo. Así que, basados
en esos descubrimientos científicos, sabemos que no puede existir
vida en el plano físico si no posee un vestido apto para ese propósito.

Cuando, mediante el calor, rompemos la cubierta exterior de
un trozo de carbón, y lo físico ya no puede contener la energía,
la vida o forma etérica, ambas se disocian. En otras palabras, la
energía o forma de la vida escapa, para pasar a otro estado. La
cubierta exterior, la carbonilla o la ceniza, por su parte, vuelve
a su origen para ser reutilizada finalmente por otra forma de
vida, hasta que alcanza tal grado de refinamiento que
puede contenerla (la vida) permanentemente, porque se ha
convertido en etérica. Así que es cierto que, cuando cualquier
forma de vida disocia su forma etérica de su cubierta externa,
esa forma de vida no puede seguir habitando el plano
físico y se produce lo que llamamos la muerte física.

El hombre es también una parte del inmenso todo, desarrollado
de la vida etérica en la masa. Por eso, con la muerte física, nuestro
Espíritu, liberado de su cubierta exterior que es nuestro cuerpo físico,
se convierte en habitante de un plano donde todo es etérico. En otras
palabras, en el cambio que llamamos muerte, el individuo se ha
refinado hasta tal punto que puede contener la individualidad. Recordemos
que, para el sentido etérico y el tacto, todas las cosas son tangibles,
reales y naturales, como cuando estaban en la vida de la tierra... Con
eso in mente, vayamos al progreso de nuestro Espíritu.

Mi experiencia, en mi vocación personal y profesional, es que la gente
se hacen conscientes de su inminente muerte por etapas y esa
consciencia nos lleva a la de la agonía. La agonía consciente es un
proceso mental activo de concienciació n y preparación para la propia
muerte física. La palabra "agonía" la empleo para significar el proceso
dinámico e individualizado de la actual transición física. En el caso de una
enfermedad terminal, la agonía es un proceso que, frecuentemente, tiene
lugar a lo largo del tiempo y el enfermo, aunque en pleno proceso de
agonía, está aún vivo. La finalidad de que seamos conscientes de la
muerte inminente, o conciencia de la agonía, es la de vivir completamente
hasta que llegue la muerte, y dirigir y participar en el proceso de
la muerte, hasta que uno acepte fácilmente el servicio de otros.

Un excelente ejemplo de este hecho lo tenemos en
las "Memorias de Mount Ecclesia" sobre Max Heindel y la Fraternidad
Rosacruz , escritas por Augusta Foss Heindel. Voy a leer, de la
segunda parte de esta obra, una sección titulada
"Transición de Max Heindel." La Sra. Heindel escribe:
"La pregunta ha sido formulada por amigos:
- ¿No es posible que Max Heindel fuera consciente de su próxima muerte?
Desde varias semanas antes estuvimos calculando las
Efemérides para 1920 y, para ello, nos habíamos dividido
el trabajo, calculando él las longitudes y la autora las
declinaciones. Pero entonces Max Heindel urgió a
la autora a hacer todo el trabajo. Una noche le pregunté:
- Querido, ¿por qué quieres que haga este trabajo
sola? ¿Piensas que me vas a dejar? Él replicó:
- "No, querida, simplemente quiero poder decir a la gente
que tú hiciste sola estas Efemérides. Quiero que estén orgullosos de ti.
Tal solicitud y la cuidadosa preparación continuaron durante
varias semanas antes de que fuera llamado y todos sus papeles
estuvieran cuidadosamente relacionados y archivados.
Dos meses antes de morir fue a San Diego a consultar a su abogado
sobre ciertos papeles y estando allí, y sin haber mencionado que
quería hacerlo, transfirió todos los copyrights y las planchas, que estaban
a su nombre, a favor de la autora, en concepto de regalo. De
esto resultó, en los años siguientes, la salvación de Mount Ecclesia
y de la obra de la Fraternidad Rosacruz... Cuando se leyó su última
voluntad se comprobó que los terrenos habían sido comprados por
él antes de que la Fraternidad fuera constituida. En el escrito hacía
figurar que adquiría esas tierras, como administrador, para la
Fraternidad. Pero , cuando se discutió el hecho y se demostró su
voluntad, el juez dijo que, como no existía Corporación en el momento
de los hechos, los terrenos de la Fraternidad deberían ir a la Sra.
Heindel como heredera... la voluntad se demostró en 1919. Y, en
1920, la autora traspasó notarialmente los terrenos a la Fraternidad
Rosacruz y hoy ésta es la poseedora legal de los cincuenta acres
que constituyen la Sede Central (Mount Ecclesia)."
Esto me lleva a una de las seis preguntas más frecuentes
que la gente me hace sobre la muerte: "En todo caso, ¿a qué se
parece la muerte?" Para responderla permitidme deciros que, en
el plano físico, los signos y síntomas de la proximidad
de la muerte física son los siguientes:
1. Los brazos y piernas se enfrían al tacto y el color de la parte
inferior del cuerpo se oscurece. Estos síntomas son debidos a
la ralentización de la circulación sanguínea. Para
determinar cuanto ha transcurrido desde la muerte;
A. La pierna se divide en tres partes desde la cadera hasta la rodilla.
B. Empezando por la rodilla como una cuarta parte, el
miembro, hasta los dedos, se divide en seis
partes, en total, toda la pierna en diez partes.
C. Si la primera sección está más fría que la segunda, se
puede pensar que la muerte ocurrió una hora antes.
D. Si la segunda sección está más fría que la tercera, el cuerpo
está muerto desde hace dos horas aproximadamente. Y así sucesivamente.
E. e.- Experimentos realizados con temperaturas entre 40º
y 80ºF, se demostraron exactos en más de cien casos examinados.
2. El enfermo pasará cada vez más tiempo durmiendo durante
el día y, a veces, le resultará difícil despertarse. Ello
se debe a la mayor lentitud del metabolismo corporal.
3. El enfermo puede perder el control de la vejiga y los
intestinos, produciendo incontinencia. Es el goteo
involuntario y continuado de orina y materia fecal.
4. El enfermo tiene una necesidad reducida de alimento y bebida.
5. Las secreciones orales se hacen más profusas y se acumulan
en la parte posterior de la garganta, produciendo lo que en términos
médicos se denomina "estertores". Son el resultado de la
reducción de la asimilación de fluidos y de la incapacidad para expectorar la saliva.
6. El enfermo pierde lentamente la vista y el oído,
siendo éste el último sentido que se pierde.
7. El enfermo se inquieta, estirando las sábanas y teniendo
visiones de personas o cosas. Es la consecuencia del poco oxígeno
en el cerebro y del escaso metabolismo. Max Heindel, en sus escritos,
lo expone así, y cito textualmente: "Así que... se ha comprobado
por las personas que asisten a la muerte de una madre, cuyos hijos
murieron, quizás varios años antes, que, en el momento de la muerte,
ella los ve alrededor de su lecho y exclama: "Ahí está Juanito, y qué
mayor se ha hecho" y cosas por el estilo. Las personas alrededor
de la cama pueden pensar que se trata de una alucinación, pero
no lo es. Y hay que notar que cierto fenómeno se produce siempre
con las visiones: cuando una persona muere, hay una oscuridad que
siente como descendiendo sobre ella. Muchas personas mueren sin
haber visto de nuevo el mundo físico, y esa oscuridad es el cambio
desde nuestras vibraciones lumínicas a las vibraciones del Mundo
del Deseo, y es similar a la oscuridad que se extendió sobre la tierra
en el momento de la crucifixión. Con otras personas ocurre que la
oscuridad se disipa tras un momento y la persona es clarividente y
ve este mundo y el del Deseo y en éste, por supuesto, aparecen sus
seres queridos, que han sido atraídos por la inminente

muerte, que es nacimiento en su mundo."
8. Los ritmos de la respiración del enfermo pasarán durante el sueño
a una arritmia respiratoria. En ella, al principio, la respiración
es lenta y poco profunda, luego aumenta su rapidez y profundidad
hasta que alcanza un máximo. Luego decrece gradualmente hasta
que se para, con períodos de 10 a 20 segundos sin respiración (apnea).
Este tipo de respiración se denomina de Cheyne Stokes. Aunque
se da en ciertas enfermedades agudas del sistema nervioso
central, corazón, pulmones e intoxicaciones,
frecuentemente ocurre antes de la muerte.
9. La muerte física se describe como la cesación de los procesos
fisiológicos que sostienen la vida; un pasaje o partida; un dejarse ir
de la vida o una pérdida de la misma. También ha sido definida
como "un momento en el tiempo" porque se da en un
parpadeo. Los síntomas de la muerte clínica incluyen:
A. Ausencia de signos de respiración, manifiestos o encubiertos.
B. Ausencia de latidos. En el estado de California, dos
electrocardiogramas planos en un período de 24 horas
son considerados como señal de muerte definitiva.
C. Ausencia de respuesta a las sacudidas y a los gritos.
D. Pérdida del control de la vejiga y los intestinos.
E. Párpados ligeramente abiertos y ojos fijos en un punto, y
F. Mandíbulas relajadas y boca ligeramente abierta.


Hasta ahora he hablado de la muerte física. Recordaréis que he
dicho que la muerte se da usualmente de un modo gradual. Antes
de que se produzca la transición, la conciencia se centra en las
dimensiones superiores durante un instante. Puesto que la conciencia
no está en el cerebro, no hay sufrimiento. Si el agonizante no está
bajo el efecto de sedantes es posible que, en el momento de la transición,
regrese la conciencia momentáneamente y el Espíritu, aunque
parcialmente separado del cuerpo, podrá dar una descripción de
las escenas y gente que está contemplando. O se volverá
súbitamente consciente de lo que está
sucediendo y se despedirá de los presentes.

Cuando la muerte es inminente, es muy importante
decir adiós al agonizante. Cuando un conocido se va, lo
acompañamos hasta la puerta y le decimos adiós, hasta
la vista. Es bueno aprender a hacerlo así con los que
están dejando la vida terrena. Durante ese tiempo o
inmediatamente después, si es posible, deberíamos
pronunciar una oración, encomendando el cuerpo a los
cuatro poderosos arcángeles del reino elemental: Rafael,
Miguel, Gabriel y Uriel. Este rito, tan sencillo como parece,
rodea al muerto o a la forma agonizante con el apropiado
campo de fuerza de la desintegració n. Cuando se invoca a
estos poderosos arcángeles, esa ceremonia rodea a la forma,
inmediatamente, de luz. Mi preferencia personal es el
Padrenuestro, porque tiende a producir una profunda paz.

Lo que sucede con la muerte en el campo espiritual es que
la fuerza del átomo simiente del individuo deja el cuerpo, y
todas sus impresiones se transfieren desde el cuerpo vital hasta
el cuerpo de deseos, que entonces se convierte en básico para la
vida del hombre o mujer en el Purgatorio y en el primer Cielo.
La lenta retirada de los átomos, que nosotros llamamos "la grabación
de los átomos simiente," es el proceso normal de la muerte.
Con la retirada completada, llega el momento de la transición.
El tiempo requerido para esa separación depende mucho de
las fuerzas electromagnéticas almacenadas en los campos de
fuerza etéricos. Cuando éstas han recorrido su curso y los tres
átomos simiente se han separado completamente, el cuerpo
etérico suelta su conexión con el Cordón de Plata. Entonces,
cuando el Cordón se rompe, el Espíritu queda completamente liberado.

Consecuentemente, en cuanto a las seis preguntas frecuentes
sobre la muerte quisiera referirme ahora a la de "¿Sufre el
moribundo?" Terminaré parte de esta conferencia diciendo que
todo cambio en la naturaleza es hermosa muerte física, sin
excepción. El cambio de la muerte es, simplemente, la liberación
de la forma del Espíritu, del cuerpo físico, compuesto de una
cubierta de carne, y es completamente natural y sin dolor.

Alexandra B. Porter, Ph. D.

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Amar Comentario de Amar el octubre 6, 2009 a las 5:59am
Gotamar, ¿ has leido de Elisabeth Kübler-Ross, Doctora en medicina y psiquiatra.
Trabajo múchisimo en estos temas, hay un libro de ella, ( los niños y la muerte ) lo lei hace años,
te gustaria.
Amar Comentario de Amar el octubre 6, 2009 a las 2:06am

Gracias Gotamar. Hay una frase que le comentó uno de los Hermanos de Venus a Anne, ( donde la oruga siente el fin del mundo , el savio ve la mariposa) .
Es muy importante la formación que nos han dado de pequeños, referente a estas cosas....y aun cuando llega la hora de la verdad, que un ser querido se marcha , aun nos cuesta aceptarlo. Son muchos miedos que llebamos arrastrando de vida en vida, nos han hecho sentirlo como un caos, cuando verdaderamente cuando una persona se marcha es una liberación, independientemente de la luz o oscuridad que pueda haber en el alma del ser que se marcha esto lo es todo cuando llega el momento....
¡Goamar hay una frase , que me parece que es oriental que dice.......Hoy es un buen dia para morir......y no es porque queramos morir todos los dias.........sino que hay que intentar estar en la Paz De Dios.
Hermanito, te mando un cariñoso abrazo.
Sofia

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